Mirando los comentarios de la entrada anterior me di cuenta que me estaba haciendo la muy, muy... pero en la realidad la cosa no fue tan así... Resulta que antes que pensar y asumir que la vida es así, que no queda otra que esperar y asumir lo que venga, tratando siempre de aprender, fuera como fuere, tuve un gran bajón... así como los que me dan a mí, bien llorados, de un momento a otro y sin aviso (lo malo que fue el sábado y no tuve el ánimo de salir).
Lo bueno es que empecé a leer el libro que me prestó la Paola (Post data te amo), y fue tan bueno, porque es tan lindo, y tenía tantas ganas de empezar a leer (gracias Pao, ya vamos por la película).
Eso... he ahí mi confesión...
1 comentarios:
Ta bien poh.... Si es obvio que hay que llorar. Hay que vivir la pena como dicen por ahí!
Pero lo que está bien también es saber dejar al lado la pena y enfrentar los problemas por muy terribles e inciertos (porque son más inciertos que terribles no?) que sean.
Así es no más, tú sabes que estoy siempre dispuesta a prestar mi hombro y acompañarte cuando quieras pa llorar juntas ... total, yo soy de lágrima fácil!
Y bacán lo del libro, a mi encantó, a pesar del título ñoño.
Y te estoy esperando para que veamos la película....
Publicar un comentario en la entrada